El primer mundial que realmente viví fue Italia 90. Lo recuerdo claramente pues me enfermé de hepatitis justamente en esa época y no me perdí ningún partido. En ése torneo México no participó, pero la verdad, ni me importó. Recuerdo a Goicoechea parando penales y Argentina llegando a la final después de perder el primer partido ante Camerún. También recuerdo al mexicano Codesal marcando un penalti dudoso en la final con el que Alemania se coronó, vengando su derrota del 86 contra Argentina.
De ahí en adelante, cada 4 años vi los mundiales con otros ojos, ahora como aficionado mexicano con mi selección participando, con ilusión, gritando goles y sufriendo derrotas…. Como niño realmente le vas a México, te pintas la bandera en el cachete y te conviertes en esos jugadores que son tus ídolos en las retas de la cuadra. Me tocó volar como Campos, driblar como Ramón Ramírez y celebrar los goles como Zague. Pero lo malo es que también sufres y lloras cuando pierde la selección, a veces desconsoladamente.
Desde entonces, en el 94, hemos ido a todos los campeonatos mundiales y en todos hemos perdido en octavos de final.
En el 94 después de salir airosos del grupo de la muerte con Irlanda, Noruega e Italia, perdimos con Bulgaria en penales, con aquel cobro que Aspe puso en órbita. En el 98, después de que Cuauhtémoc, el Cabrito y el Matador nos ilusionaron en la fase de grupo, los alemanes nos ganaron 2-1 cuando los teníamos contra las cuerdas en Montpellier, con un gol de Luis Hernández y con el segundo gol que falló el mismo casi a bocajarro.
En 2002 fue quizá la más dolorosa derrota que recuerdo, contra Estados Unidos por 2-0. En ese partido México se desdibujó totalmente después de dar un juegazo contra Italia en la fase de grupos. En 2006, perdemos con Argentina con el maldito gol de Maxi Rodríguez en tiempo extra, cuando de nuevo nos fuimos arriba 1-0 y los teníamos dominados.
En 2010 un gol en fuera de lugar y un error garrafal de Ricardo Osorio nos pusieron abajo 2-0 y ya el equipo no se levantó anímicamente, perdiendo 3-1 al final, de nuevo contra los argentinos. En 2014, el famoso clavadazo de Robben que se come el árbitro y Holanda nos gana 2-1 en un partido que pienso de nueva cuenta, teníamos en la bolsa.
Es así que la historia de México en los mundiales que me ha tocado ver no ha sido del todo mala. Pocas veces se jugó mal. La mala suerte y algunas faltas de concentración han ocasionado que no lleguemos al ya tan cantado quinto partido.
Ahora estamos Rusia 2018. No recuerdo anteriormente haber vivido un ambiente tan pesimista de la afición. Como siempre puse a México como campeón en mi quiniela y debo reconocer que hasta yo, eterno optimista, esta vez tuve mis dudas. Los jugadores son muy buenos en mi opinión. El Chucky y Vela adelante son muy rápidos, Herrera y Guardado en la media me ilusionan. La actitud de Chicharito me motiva. La mentalidad creo que ha cambiado, pues ya tenemos 2 campeonatos mundiales sub-17 y una medalla de oro en los últimos años. Quizá el entrenador es la causa del pesimismo, con sus cambios constantes, las famosas rotaciones y sus resultados mediocres. Aun con todo esto, llego a este mundial como siempre con ilusión y expectativa.
Hoy es día del padre, pero está el país con las calles solas y con los restaurantes llenos de aficionados. La razón es que hoy jugó México, hoy ganó México. ¡Le ganó a Alemania!
Esta victoria sabe a gloria, pero un poco también a venganza aun sin ser en fase de eliminación directa. Además de la derrota en el 98 contra los alemanes, perdimos con ellos en penales en México 86, la cual recuerdo vagamente por 2 cosas, porque se jugó en Monterrey y no en el Azteca y por un gol anulado en el tiempo regular al Abuelo Cruz por una inexistente falta. También lo recuerdo por esta joya musical con la cara de felicidad de los 2 jugadores alemanes con su sombrero a los 0:35 segundos del video https://youtu.be/tffACIijQ8k que nos regalaron los rivales. Por mucho tiempo pensé que era una canción para burlarse de la derrota mexicana hasta que después supe que era mas bien un video por una buena causa y que varios equipos hicieron los mismo.
Antes de esto fue aquella derrota en Argentina en el 78 por 6-0, que aunque sucedió antes de mi tiempo, fue famosa por la anécdota de Pilar Reyes y Pedro Soto, los arqueros nacionales. Reyes se comió 3 pepinos y salió por lesión justo antes del medio tiempo. Lo llevaron al vestidor a atenderlo, pero nunca supo lo que pasó el resto del partido. Al finalizar el encuentro Soto fue a ver como estaba su compañero y le dijo: “¡Empatamos!”, Reyes le respondió sorpendido “¿cómo?” y Soto remató: “Sí, te metieron tres a ti y tres a mí”.
Regresando al partido del domingo, me gustó ver que la selección mexicana estaba jugando prácticamente como local. Dieron un partido impecable, quizá el mejor en su historia mundialista, contra los actuales campeones del mundo. En el primer tiempo, Boateng y Khedira le vieron el humo a Chucky Lozano y a Vela. Hubo una jugada en la que Vela convirtió un contragolpe 3 contra 3 en un ataque 3 contra 2 tan marcadamente que los comentaristas lo querían besar. Chicharito ganaba todas adelante y aun tropezándose y fallando en muchas, su desempeño fue clave en la victoria. Al minuto 35 en un contragolpe letal, Chicharito le dio el balón a Chucky Lozano que con un recorte dejó a Ozil viendo visiones y con un derechazo hizo soñar al país. Gooooooool de Mexico….Chucky, Chucky, Chucky…¡Gooooolazo! ¡Yaytsa!.
En el segundo tiempo, Mexico fue superior de otra manera. No digo que no estuviera cardiaco el partido, pero la realidad es que no recuerdo una sola jugada de Alemania que me haya hecho pensar que son los actuales campeones. Un par de tiros producto de rebotes y un cabezazo de Gomez que le pegó con la mollera cuando estaba solo pero fuera de eso, Mexico maniató a los alemanes que no lograron descifrar la defensa. Desde mi punto de vista, se sentía más peligro en los contragolpes de México que en los ataques teutones.
Al final Mexico gano 1-0, con un buen planteamiento de Osorio y excelente ejecución de los jugadores. Al silbatazo final, miles de aficionados hicieron retumbar el estadio al grito de ¡Si se pudo!, lanzando comida y cerveza por los aires. Los alemanes no entendían lo que pasó, Martinoli y Luis García gritaban y las casetas de transmisión de los lados los volteaban a ver como si estuvieran locos. Cuando caen los grandes en el deporte y se dan las sorpresas, las imágenes y los sentimientos parecen irreales, te quedas como en un pequeño trance de euforia y poco a poco empiezas a regresar a la realidad. Mexico dio la primera gran campanada del mundial. Casi se me sale la lágrima de la emoción.
¿Cambian ahora las expectativas para la selección? Yo pienso que sí, ahora podemos ser primeros del grupo y evitar a Brasil en el cuarto partido. Me quedo con las palabras de Chicharito antes del mundial. ¿Por qué Mexico no puede ser campeón? https://www.youtube.com/watch?v=EBS0n1k3L1w, ¿Por qué no, ¡carajo!?