¡Me estás matando Smalls!

Un sábado por la noche después de un día cansado estaba ya esperando que termine el día. Encendí el televisor para matar un par de horas antes de dormir y cambiando canales de repente me topé con Coach Carter y como me pasa con la mayoría de las películas de deportes, me atrapó rápidamente. Estaba la escena en la que Timo Cruz se queda corto haciendo lagartijas para regresar al equipo y los demás jugadores las terminan por él para que regrese.

Soy un consumidor compulsivo de películas de deportes, y son escenas como ésta las que me atrapan. En inglés les llaman “chill scenes”, escenas que te ponen la piel de gallina, que te sacan una lágrima o un grito de emoción; y una buena película de deportes tiene al menos uno o dos pasajes de este tipo.

Una vez que te atrapa, una buena película de deportes no te suelta hasta que se anota el último touchdown, la última carrera o el último nocaut. Esto es difícil de explicar, porque generalmente son muy predecibles y llenas de clichés. Muchas de ellas con un coach que nadie quiere al inicio, pero al final motiva al equipo a ganar (si el coach es de raza negra, aún más cliché), un equipo de perdedores que nunca han ganado un campeonato y de repente hilan una racha histórica para llegar a la cima o un héroe venido a menos tratando de recuperar glorias pasadas. La misma fórmula una y otra vez; nunca falla… y siempre me atrapa de una manera casi primitiva.

Esta vez voy a escribir acerca de mis 3 películas favoritas con el tema del deporte. Me basaré en algunas reglas:

1.- El tema central de la película debe ser el deporte. Por ejemplo, yo no cuento a Jerry Maguire o Un sueño posible (The Blind side) como películas de futbol americano, y cuento a Bring it on como una como una película que ningún hombre debe ver (¿porristas, en serio?).

2.- Rocky V, Karate Kid IV y Buddy super estrella NO EXISTIERON.

3.- Con excepción del boxeo, por esta ocasión omitiré las películas de peleas (Karate, Kung Fu, Judo, Muay Thai, UFC y lo que sea que Van Damme haga). Posteriormente haré otro ranking de las mejores películas de peleas.

4.- Debe tener al menos una escena específicamente relacionada con el deporte que te ponga la piel de gallina y para ser de mis favoritas, debe ser una película que cuando estoy cambiando de canal y la veo, siempre la dejo hasta el final.

5.- Escogeré en mi top 3 solo una película de un deporte en específico. Es decir, no habrá 2 películas de un mismo deporte. Tarea difícil, pues prácticamente puedo llenar el top 3 con películas de boxeo y de béisbol.

Comencemos con la cuenta regresiva…

3.- Los hombres blancos no saben saltar.

Estuve mucho tiempo decidiendo cual película ocuparía el tercer lugar y al final me decidí por éste clásico de básquetbol. Desde pequeño, el básquetbol fue el deporte que más practiqué y cuando vi esta película se convirtió al instante en una de mis favoritas. Una de las razones principales es que retrata el básquetbol de la calle, de las retas de 2 contra 2, de habladores, insultos y clavadas. Prefiero éste baloncesto al juego de 5 contra 5 en toda la cancha, se presta más a la carrilla y es más rápido.

En este filme, Wesley Snipes actúa como Sidney Deane y Woody Harrelson como Billy Hoyle, dos basquetbolistas callejeros que se ganan la vida estafando a otros jugadores en las canchas de Los Ángeles. Sidney convence a otros jugadores de que puede ganarles con cualquiera de los que están afuera y al ver a Billy vestido como tonto con shorts caquis, gorra y playeras de moda, lo escogen a él, para llevarse la sorpresa de que es un buen jugador. Las voces en español están geniales, pareciera que el mismo que doblaba a Will Smith en el Príncipe del rap doblaba a todos los negros en ese entonces. Lo mejor es que usaban frases que ningún basquetbolista que habla español ha usado en su vida, como “Tu me llevaste al hueco porque yo te dejé”.

Hay 2 anécdotas de la película que me gustan:

La primera de ellas es que cuenta el director Ron Shelton (un basquetbolista amateur) que para hacer el casting, ponía a los actores a jugar contra él y el primer filtro era que le ganaran un juego de uno contra uno. Al parecer Wesley Snipes era buen atleta pero pésimo basquetbolista. Podía botar decentemente el balón pero al momento de lanzar era como una convención de constructores, ladrillazo tras ladrillazo. Lo que lo convenció de Wesley era que actuaba como si fuera bueno. Podía lanzar el peor tiro, pero hablaba como si fuera Michael Jordan. Él fue el primero en ser reclutado y fue el mismo Wesley quien recomendó a su excompañero de Wildcats, Woody Harrelson para el papel co-protagónico. Woody se ve a leguas que si jugaba un poco más cuando era joven y para fortuna del mundo, le ganó el papel a Keanu Reeves (no imagino a Neo como basquetbolista y mucho menos tan hablador como para hacerle competencia a Snipes que parecía que casi ni tenía que actuar para dar vida a este personaje). Wesley tiene una química especial con Woody hasta fuera de la pantalla.

La segunda anécdota es que después de grabar la escena que da título a la película, cuando Billy pierde su dinero con Sidney fallando sus 3 intentos de clavar el balón, Woody apostó 100 dólares a Snipes a que él podía hacer lo que su personaje no pudo. Lo logró al primer intento, pero Wesley reclama que bajaron el aro cuando fue por el dinero y además Woody se llenó la mano de pegamento para poder agarrar mejor el balón.

Regresando al análisis de la película, para mí una de las mejores cosas que resalta es la constante guerra entre blancos y negros en el mundo del baloncesto, incluida la vieja discusión de quién es mejor, si los Celtics de Bird o los Lakers de Magic. Aunado a esto, otro de los puntos interesantes es la constante guerra de insultos entre todos los actores, principalmente de la forma de “Tu mamá es tan….. “  que le añadieron un toque divertido al filme. Las escenas y secuencias de basquetbol son muy buenas y creíbles por lo que la película resulta un placer para verse.

La película es tan buena que ni Rosie Perez con su horrible voz de Fran Dresher en el personaje de Gloria la novia de Billy, pudieron arruinarla.

Escenas memorables:

1.- La primera secuencia en la que Billy estafa a Sidney es excelente, rematada con el insulto de Sidney a su fiel amigo Junior que solo quería ir a Sizzler “ Cierra tu anoréxica, desnutrida y sucia bocota y déjame solo, vete a la casa nene, vete”. Después del tercer tiro Sidney voltea a ver a Billy con cara de preocupación pero sin dejar de ser hablador, y al final teniendo la suerte del irlandés sin serlo, Billy se lleva la victoria.

2.- La escena cuando Gloria le dice a Billy que tiene sed y como TODO hombre, éste le lleva un vaso con agua y termina llevándose un sermón de que cuando ella dice que tiene sed no es que quiera agua, sino que quiere que estén en sintonía…blah blah blah. Solo me gusta esta escena porque me identifiqué.

3.- Cuando le ganan a Raymond se va a su carro por una pistola para matar a todos porque lo habían engañado. La secuencia de basquetbol es muy buena, con Raymond comiéndose prácticamente todas las fintas de Sidney volando por los aires.

4.- La escena en la que Billy encesta un gancho hacia Sudan para meter a Gloria al programa de Jeopardy.

5.- Toda la secuencia del torneo en la que vencen en la final a Volador y Willy es memorable. Aquí Woody demuestra que él también puede ser un hablador. En la ultima canasta Billy tiene la oportunidad de clavar el balón y prefiere meter un tiro a media distancia. Después de ganar el torneo, Billy pierde su parte del premio (y de paso a Gloria) cuando le apuesta a Sidney que si puede clavar el balón y fracasa miserablemente en sus 3 intentos.

6.- El duelo final contra las leyendas del basquetbol callejero de Venice Beach El Rey y Duck Johnson. Al final del partido Billy hace una clavada en una aro que seguro lo pusieron a 2 metros para que pudiera hacerlo porque se ve muy irreal que su cabeza casi llegue a medio tablero.

Puntos extra por los Venice Beach Boys al inicio de la película. Me encanta esa rola.

Ron Shelton ha dirigido y creado Tin Cup, la mejor película de golf, Bull Durham, una de las 5 mejores películas de béisbol y Los hombres blancos no saben saltar, la mejor película de basquetbol.

2.- Rocky IV

Un clásico navideño parte de cine permanencia voluntaria de Canal 5, que nos ha regalado uno de los mejores soundtracks de todos los tiempos. Todo hombre de mi generación (no estoy tan viejo cabe recalcar) alguna vez en la vida golpeó un costal o una pera de box al ritmo de Eye of the tiger, Hearts on Fire o de No Easy way out, peleando contra un imaginario Apollo Creed. Además youtube nos ha regalado a estos genios haciendo unas parodias increíblemente fieles a los montajes de Rocky Montaje#1Montaje#2 .

¿Por dónde empezar? La primera película de Rocky siempre ocupará un lugar especial, pues es la que dio a conocer a Stallone y además lo hizo acreedor de una nominación al Oscar. La trama es sencilla, un boxeador italiano venido a menos tiene la oportunidad de pelear contra el actual campeón Apollo Creed (básicamente una versión cinematográfica de Muhammad Ali), con un toque inesperado al final, pues Rocky no gana la pelea, sino que simplemente aguanta los 15 rounds, lo cual fue una genialidad. Me duele decirlo, pero si la pongo ahorita, es difícil verla desde el comienzo. Básicamente todas las escenas con Adrian y Paulie son aburridísimas y siendo algo duros en la crítica, en la pelea final se ve claramente cómo el 95% de los golpes que se tiran son al aire y gran parte de la arena esta vacía.

La segunda película de Rocky es probablemente la más mala de todas, tomando en cuenta que Rocky V NO EXISTIÓ.  En casi toda la película pintan a Rocky como un retrasado que casi no sabe leer, haciendo comerciales vestido de cavernícola (¿Qué rollo con eso?).  Básicamente te recomiendo saltarte los primeros 90 minutos hasta que Rocky entrena de nuevo y disfrutar un tazón de palomitas viendo la pelea final cuando finalmente vence a Apollo con un sorpresivo doble nocaut que nadie veía venir en su momento.

La tercera película es entretenimiento de principio a fin. Tiene todo lo que puedes pedir para no pararte del asiento: una pelea de beneficencia contra Hulk Hogan, al villano Clubber Lang que es como Mike Tyson hubiera viajado al pasado y entrara al cine, interpretado magistralmente por Mr. T (su famosa predicción para la pelea con Rocky,“Pain!” puede ser de las mejor falsas entrevistas en la historia del deporte), la muerte de Mickey (pasen los pañuelos por favor) aunada a la derrota de Rocky, el entrenamiento tal vez demasiado cercano de Rocky y Apollo con ombligueras y toda la cosa y la pelea final con Rocky emulando el “Rope a Dope” de Muhammad Ali para cansar al Clubber Lang antes de noquearlo. Por si fuera poco,  hasta el final que te deja con la expectativa de quien ganó la pelea de cuates entre Rocky y Apollo es buenísimo. La puedo ver una y otra vez.

Ahora a lo que vamos, Rocky IV. La película empieza con con Apollo regresando al cuadrilátero en una pelea de exhibición contra el campeón olímpico ruso Ivan Drago. Apollo termina muerto, en parte porque el ruso se olvida que la pelea solo una maldita exhibición y en parte por culpa de Rocky (¡¡¡tira la maldita toalla!!!). Rocky busca redención y venganza en una pelea en Rusia, por la que no cobra nada, en Navidad (vamos, quien hace eso). En la pelea final, Rocky vence a Drago y de paso termina contra la Guerra Fría… Simplemente genial.

Escenas memorables:

1.- Toda la escena de esa pelea entre Apollo y Drago es épica, desde la entrada de Apollo al ritmo de “Living in America” con Drago en el centro del ring volteando con cara de “¿Que pedo con este gringo y su baile?”. Después de que Apollo es presentado con sus tres mil quinientos apodos (Mi favorito “Count of MonteFisto”), me encanta la cara que pone cuando quiere chocar guantes con el ruso y se topa con dos bloques de acero en sus puños. Justo ahí se da cuenta de que está en problemas. Después viene lo que todos sabemos, el ruso lo noquea y mata y al final con Apollo en brazos de Rocky, el ruso dice una de las 6 frases en inglés que se aprendió para la película “If he dies, he dies”. Puedo decir que no tienes corazón si esta frase no te hizo querer darle un derechazo.

2.- El montaje de No easy Way out, con Stallone manejando a mil por hora cambiando de velocidad como 40 veces, que incluye el recuento de las primeras 3 películas.

3.- El entrenamiento en la gélida cabaña rusa al ritmo de Burning Hearts. Está buenísimo el montaje mostrando a Rocky entrenando al estilo de la vieja escuela, levantando piedras y cortando troncos a machetazos, mientras el ruso entrena en el gimnasio con aparatos sofisticados y se inyecta mmm… vamos a decir que es solamente ibuprofeno para el dolor jaja.

4.- La victoria final contra Drago de un Rocky increíblemente mamey después de su entrenamiento. Rocky fue noqueado aproximadamente 47 veces antes del último round (¿se imaginan la tarjeta de don Lama para el round 15?). La entrada de Ivan Drago mientras se levanta la bandera rusa en el público con la imagen del boxeador al centro es imponente. Me pregunto porque no hacemos algo así los mexicanos en las peleas del Canelo, además de música de mariachi, que cuando vaya entrando el público saque una bandera gigante de México con una imagen intimidante del Canelo al centro para agazapar al adversario. La pelea final gana puntos extra porque se me puso la piel de gallina cuando Rocky corta al ruso y la pelea empieza a cambiar de rumbo mientras los comentaristas se emocionan junto al espectador.

Al final, en una batalla cerrada, si están Rocky III y Rocky IV en la televisión al mismo tiempo, prefiero ver la IV y gritar ¡Dragoooo! junto con Rocky.

1.- La Pandilla.

Si nunca has visto esta película, debería darte vergüenza. Y si ya la viste y no te gustó es extremadamente probable que odie casi todo de ti. Esta podría ser catalogada como una película para niños, pero desde mi punto de vista no tiene edad. Es un excelente filme para cualquier amante del rey de los deportes. En una ocasión, algunos los actores de la película visitaron la práctica de bateo de los Medias Rojas de Boston y el mismísimo Big Papi, David Ortiz, se les acercó y les dijo “Ustedes son mis héroes”.

La película es narrada como si fuera un capítulo de 2 horas de la serie de los años maravillosos y se disfruta de igual manera en inglés y en español. Cuenta la historia de Scotty Smalls, un niño tímido y ñoño que se junta con otros 8 niños para jugar béisbol en el campo del vecindario. Las cosas se complican cuando Smalls lleva una pelota firmada por Babe Ruth para jugar y la vuela al patio trasero de uno de los vecinos. El patio resulta ser custodiado por un mítico perro gigante apodado “la Bestia” y el resto de la película es acerca de los niños tratando de recuperar la bola.

Tengo muchas ideas desorganizadas y cosas que me gustaría hablar acerca de esta película. De los 9 niños del equipo, la película se centra más en Smalls, Benny “Jet” Rodriguez, Squints y Ham Porter. El resto (Los 2 hermanos Timmons, Yeah Yeah, Bertram Weeks y Kenny DeNunez) son personajes relativamente secundarios que no aportan cosas relevantes a la trama. Ahora, de los 4 que quedan, he aquí lo que pienso de ellos:

Scotty Smalls: Si viviera en la época actual, ya hubiera acusado de bullying a todos los demás por la carrilla que le echaron cuando recién quiso unirse al equipo. Para empezar llega con una gorra con una visera de como 30 centímetros y un pez de logotipo, lo cual por sí solo ameritaba que nadie le hablara nunca. Después,  no sabía quién era el Gran Bambino, Babe Ruth, primero sacando la excusa que había escuchado “el Gran Bambi” y más adelante llevando una pelota firmada por Babe Ruth para jugar con sus amigos. En tercer lugar, no sabía lanzar la bola, llegando al punto de ir corriendo a darle la bola en la mano a Benny en lugar de lanzarla (eso está peor que el lanzamiento inaugural de 50 cent). En resumidas cuentas, Smalls era un perdedor de primera hasta que se encontró con Benny Rodríguez.

Ham Porter: Como en todas las películas de deportes de niños, siempre hay un niño gordito entre los personajes principales. Ham Porter es un hablador de esos molestos que nunca se quedan callados. Es el autor de las dos frases más memorables de la película: “Me estas matando Smalls” que la dice cada que Scotty dice una estupidez y que da el título a esta columna, y con el perdón de mis amigas “!Lanzas como niña!!, después de una intercambio de insultos con uno de los niños fresas del barrio con chamarras de moda y uniformes chidos. La cara de Timmy (o Tommy) Timmons después del insulto de Porter es espectacular, y solo con eso valió lo que cobró por hacer de la película.

Michael “Squints” Palledorous: Fácilmente el niño con más personalidad de la película. Es el único que usa la gorra hacia atrás lo cual le da puntos extra y aun siendo el más chaparro y dientón de toda la pandilla, se liga a la niña más guapa del pueblo Wendy Peffercorn (que además medía como 30 centímetros más que Squints y se veía mínimo 5 años mayor que él). Él es quien cuenta la historia de “La Bestia”, que será recordada por siempre. Tiene puntos extra por que su clon ecuatoriano en la vida real anduvo con mi prima jaja.

Benny “the Jet” Rodriguez: El héroe de la película y el único que llega a jugar en las Grandes Ligas. Benny le enseña a Smalls a ser cool, de inicio diciéndole que queme su estúpida gorra y después logrando el batazo más improbable de la historia del béisbol. Para ponerlo en perspectiva, si fallaba un poquito a la derecha, Smalls seguiría siendo el hazmerreír del equipo y un poquito a la izquierda y hubiera dejado en coma al pobre chamaco. Es el más alto de todos los niños como por 50 centímetros, siempre hace lo correcto, defendiendo al más débil y es por mucho el más hábil y rápido. En la película batea para 1.000, sin ser sacado nunca de out. Todo esto sin contar su más memorable logro: le quitó la bola a “La Bestia” y le ganó una carrera alrededor de todo el pueblo gracias a sus PF Flyers y al consejo del mismísimo Babe Ruth.  Todo niño quería ser como Benny.

Escenas memorables:

1.- Toda la secuencia cuando Smalls llega al equipo sin saber jugar y Benny le enseña en 5 minutos todo lo que debe saber de béisbol.

2.- La escena de la alberca cuando Squints pretende ahogarse para ser rescatado por la salvavidas Wendy Peffercorn con respiración de boca a boca. Aquí es cuando Squints dejó de ser niño para convertirse en hombre, conquistando a Wendy.

3.- Por alguna extraña razón, mi escena favorita es cuando juegan béisbol el 4 de julio, en la noche, bajo los fuegos artificiales. Años después, esta foto de mi ídolo José Fernández me recuerda mucho esa parte de la película.

3.- Cuando apalean al equipo de los niños fresas como 75 -0 y terminan celebrando en el parque de diversiones, mascando tabaco que los hace vomitar en la rueda de la fortuna.

4.- Benny vs la Bestia, una secuencia de 15 minutos de acción sin parar en la que Benny le gana la carrera a la Bestia y termina el perro bajo una barda que se desploma. Después de rescatarlo, el perro le lame la cara a Benny y la Pandilla se da cuenta que habría sido mucho más fácil tocar el timbre para recuperar su pelota.

6.- El final, al igual que el final de la serie de los años maravillosos, nos cuenta el destino de cada uno de los personajes, en este caso la mayoría de ellos teniendo éxito como empresarios, anunciadores, luchadores y beisbolistas.

La pandilla es por mucho mi película favorita de deportes y siempre que la veo me hace recordar buenos tiempos.

Recapitulando, este es mi top 3:

1.- La pandilla.

2.- Rocky IV.

3.- Los hombres blancos no saben saltar.

¿Cuál es tu lista?

Algunas omisiones: Major League (probablemente sería mi cuarta película favorita), El Natural (una estupenda película de Robert Redford), He Got Game (Ray Allen vs Denzel), Moneyball (muy trillado ya el tema, prefiero ver MoneyBart, su equivalente de los Simpson), Bull Durham (Andy Dufresne como lanzador le baja puntos), The Replacements (de las más entretenidas películas de futbol americano), Rudo y Cursi (¿se les ocurre alguna mejor de futbol?), Jamaica Bajo Cero (excelente película de un deporte nada popular) y Match Point solo porque sale Scarlett Johansson.

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