¡Oh Luka! Los blancos si saben saltar

Es un placer disfrutar del deporte de nuevo después de un largo descanso obligado por la pandemia global del COVID-19. El beisbol se ha mantenido a pesar de unos cuantos desastres mitigados en Miami y San Luis, el basquetbol de la NBA optó por instalarse en una burbuja en Orlando y les ha funcionado de maravilla para controlar los casos positivos y algunos equipos de la NFL parecen estar considerando incluso jugar con algunos aficionados en el graderío cuando comience la temporada.

Apenas este fin de semana pasado pude disfrutar como en años anteriores en un mismo fin de semana partidos de tenis, beisbol y basquetbol, eso sí, con los estadios vacíos, lo cual considero no ha afectado la experiencia de ver los partidos. La emoción de los aficionados si le da un toque sabroso al deporte, pero al menos las televisoras y los equipos han hecho algún esfuerzo para mitigar la falta de público. En el beisbol ponen música y recortes de personas en las gradas y en el basquetbol pusieron unas canchas que hacen que parezca que estas jugando NBA Jam.

Es aquí en Orlando donde me quedo para escribir de baloncesto. Recién comenzó la postemporada de la NBA y aunque en el Este hay una diferencia abismal entre los primeros 4 sembrados y los otros 4 equipos, en el Oeste parece que todas las series van a ponerle pimienta a los playoffs. En particular la que me llama la atención es la de los Mavericks de Dallas y los Clippers de Los Angeles.

La NBA actualmente esta inmersa en una batalla en contra del racismo sistemático en Estados Unidos. Es por mucho la liga que más ha invertido en esta campaña y no es sorpresa, pues la mayoría de sus estrellas y jugadores son afroamericanos. En cualquier partido verás a los jugadores con frases como “Equality”, “Say her name” o “Black lives matter” en sus jerseys e incluso si algún jugador no quiere poner nada más que su nombre, es mal visto por sus compañeros.

Esto para mi es importante porque ya no podemos hablar abiertamente de lo significativo que puede ser para el deporte la más importante joven estrella de este deporte Luka Doncic y su equipo los Mavericks de la misma manera en que se hablaba de Larry Bird y los Celtics de Boston

En los 80’s y 90’s la rivalidad entre los Lakers de Magic y los Celtics de Bird era la mas importante de todos los deportes. Los dos equipos ganaron campeonatos, sus estrellas grabaron comerciales (en el comercial de Converse lo mejor es cuando Larry le dice a Magic “Enseñame lo que tienes” y Magic se quita los pants para enseñar sus paquete en su short apretado…) y se discutía abiertamente que los Celtics era un equipo de blancos (Larry Bird, Kevin McHale y Bill Walton) y los Lakers eran un equipo de afroamericanos (Magic, James Worthy y Kareem). Incluso en American History X, una excelente película que explora el tema del racismo, en una escena en prisión Derek el protagonista neonazi discute la rivalidad de Lakers y Celtics con su compañero de raza negra y hasta ahí llegaba el asunto, discusiones entre amigos, Team Larry o Team Magic.

La dinámica de la rivalidad entre Magic y Larry giraba en torno a la raza de ambos jugadores y literalmente salvó a la NBA de la quiebra. El simple hecho de que Bird fuera un jugador blanco en una liga dominada por jugadores negros hizo que la NBA fuera atractiva de la misma manera en que Tiger Woods hizo que el golf fuera más interesante o que Eminem hiciera que el rap pasara de ser música de ghettos y pandillas a música global.

El hecho de que Luka sea blanco puede venir a salvar a la NBA, que ha visto a sus ratings caer escandalosamente en los últimos años desde la salida de Jordan, pues le da un sabor único al deporte que no se puede negar y que hay que celebrar. El día de hoy es difícil hablar de que Luka es blanco y que su equipo junto con Boban y Kristaps Porzingis son probablemente los herederos de esos Celtics de los 80’s.

Ayer, Luka Doncic tuvo uno de los partidos más memorables en la historia de los playoffs, anotando 43 puntos, además de 17 rebotes y 13 asistencias, incluyendo un tiro de 3 puntos con el reloj expirando que le dio el triunfo a los Mavericks, que hizo que se llevara halagos de la prensa y de jugadores de otros equipos. El jugador esloveno, jugando con un tobillo lastimado, llevó a su equipo que estuvo abajo por 21 puntos en la primera mitad a la victoria con un tiro que se escuchó en todo el mundo.

Ya no importa lo que suceda el resto de la serie, este tiro no lo voy a olvidar. En el partido anterior Luka se hizo de palabras con Montrezl Harrell, diciendole que no se dejara caer y unos minutos después este le llamó “bitch ass white boy”. Imaginen lo que pasaría si la situación fuera al revés; probablemente Luka ya no estaría jugando el resto de los playoffs. Entiendo que la situación es delicada, pero en una liga como la NBA, referirte a un jugador blanco por su color de piel tiene definitivamente una connotación racial. Por eso hay películas como la de “Los hombres blancos no saben saltar”, en este deporte ser blanco te pone en desventaja históricamente y es un insulto que te digan “blanquito “##$#%%”. No estoy comprando las situaciones ni mucho menos, pero Harrell nunca debió decir eso.

Antes del cuarto juego Harrell se disculpó y hasta ahí llegó el asunto, pero Luka respondió con un juego histórico, claramente motivado por la falta de respeto del jugador de los Clippers (Harrell tuvo 2 puntos, 1 rebote y 1 asistencia), algo así como B-Rabbit en la última batalla contra Pappa Doc en la película de 8 mile, en especial cuando dice “You don’t know what the f–k I’ve been  through”.

Lo importante es que Doncic no reaccionó pidiendo que suspendan a Harrell, no se quejó de que la NBA tuviera una cultura anti-blancos, sino que usó el insulto para motivarse. Luka Doncic es el día de hoy uno de los 5 mejores jugadores de la NBA y probablemente el jugador más importante en la burbuja dominada por el logo Black Lives Matter. Los Mavericks son mi equipo favorito en estos playoffs, es un deleite ver jugar a Luka y destacar en un deporte históricamente dominado por jugadores afroamericanos.

¿No sería irónico que ganaran esta temporada?

Un comentario sobre “¡Oh Luka! Los blancos si saben saltar

  1. Muy buena reseña, estaba preguntándome sobre el hype de Luka estos días. Tu artículo me lo dejo claro. Thanks man!

Deja un comentario