¡Te aviento un escupitajo!

Un poco de historia

En el béisbol para nadie es un secreto que los lanzadores históricamente han usado sustancias para mejorar el agarre de la bola y con esta excusa, han experimentado de diferentes maneras para mejorar la rotación y el movimiento vertical y horizontal de sus lanzamientos. Nolan Ryan y Pedro Martínez, dos de los lanzadores más exitosos de los últimos años, básicamente han admitido en entrevistas que usaron alguna sustancia para mejorar la efectividad de sus lanzamientos.

Lo primero fue el famoso “spitball” y como su nombre lo dice, los lanzadores escupían la bola y ésta, cubierta de saliva se movía más aleatoriamente haciendo más difícil que los bateadores la conectaran.  Por la misma época empezó a popularizarse también el “emery ball”; aquí los lanzadores escondían en su uniforme una lima de uñas o papel lija para cambiar la superficie de la bola y producir el mismo efecto de movimiento que hacía más difícil el bateo.

Ambos fueron prohibidos por ahí de 1920, básicamente por la misma razón que ahorita es un problema, la falta de ofensiva hacía que el producto fuera aburrido y menos consumido.

Sin embargo, los lanzadores se las han ingeniado para seguir usando sustancias para alterar el movimiento de la bola y el béisbol se ha hecho de la vista gorda con este problema. Los dos argumentos más comunes son que todos los lanzadores lo hacen y que con las velocidades a las que lanzan los pitchers ahora, es necesario tener un mejor agarre para evitar que los bateadores se lleven un pelotazo.

En algunos casos cuando es muy evidente el manager del equipo contrario ha reclamado al ampáyer y algunos lanzadores han sido suspendidos. De los más recientes fueron el de Michael Pineda cuando estaba con los Yanquis en el que prácticamente tenía una plasta de brea en el cuello que se veía desde el jardín central y el de Will Smith cuando estaba con los Cerveceros que traía el brazo brilloso de aceite o bloqueador solar y que cuando lo expulsan le lanza al manager contrario toda clase de majaderías e improperios.

Básicamente, la regla aquí es que no hay problema de que uses sustancias para mejorar el agarre de la bola o mejorar el movimiento, mientras lo escondas más o menos bien.  Tal cual como lo explica Eddie Harris en la película de Major League, usando Crisco, Aceite Bardhal y Vagisil.

Si todos lo hacen ¿cual es el problema?

En los últimos años el problema ha sido que los lanzadores ya no solamente utilizan un poco de brea o bronceador sino que empezaron a experimentar con otras sustancias más pegajosas como spider tack, pelican grip y otras que dicen que si te la pones en las manos puedes hacer que se te pegue un ladrillo sin que se te caiga.

Lo que empezó a suceder es que los lanzadores que utilizaban sustancias pegajosas empezaron a ser notoriamente más efectivos y esto a su vez hacía que obtuvieran contratos millonarios. En otros palabras, algunos lanzadores empezaron a perfeccionar el uso de estas sustancias de tal manera que se convirtió en una ventaja competitiva y un problema más complejo para las Grandes ligas pues ya involucra las carreras de los jugadores y los contratos millonarios que algunos obtienen gracias a esto. Algo parecido a lo que sucedió con el robo de señales de los Astros de Houston en 2017-2018. Es bien sabido que todos los equipos intentan robar las señales del equipo contrario y la Liga nunca ha tenido problemas con eso, pero los Astros empezaron hacerlo de maneras más astutas, utilizando medios electrónicos y eso es lo que causó ámpula con el resto de los peloteros de los demás equipos.

El primero que trajo a la mesa el asunto  de las sustancias en la bola fue Trevor Bauer hace unos 3 años, acusando a algunos lanzadores de los Astros de Houston como Gerrit Cole y Justin Verlander de mágicamente haber incrementado la rotación de sus lanzamientos cuando se unieron a ese equipo. Bauer argumentaba que él mismo había experimentado con sus lanzamientos de mil maneras y la única forma que había encontrado de incrementar la rotación era utilizando sustancias prohibidas y aplicarlas la pelota.

Al darse cuenta que la Liga no iba a hacer nada para detener el problema, empezó a utilizar sustancias y gracias a esto ganó el premio Cy Young en 2020, que se le da al mejor lanzador de la liga. No era realmente necesario que declarara que empezó a usas sustancias para incrementar la rotación de sus lanzamientos. Desde hace unos de años esta información está disponible prácticamente en vivo para todos los juegos de las grandes ligas. La rotación de la bola rápida de Bauer se incrementó de aproximadamente 2400 rpm en 2019 a 2800 rpm en 2020.

Pero, ¿hay correlación entre la rotación de la bola y la efectividad del bateador?

Desde que vimos Moneyball nos dimos cuenta de que el béisbol no se trata nada más del porcentaje de bateo de un bateador y el porcentaje de carreras limpias de un lanzador. Hoy en día existe una infinidad estadísticas medibles en un partido de béisbol que si te metes en páginas de internet como Fangraphs y Baseball Savant empiezas a irte por un laberinto sin salida intentando darle sentido a todos los números disponibles para cada jugador.

Con la revolución de los analíticos en el mundo, ahora existen compañías enteras tratando de descifrar montañas de datos tratando de explicar por qué suceden las cosas. En el béisbol sucede lo mismo. Ahora cada equipo de las Grandes Ligas tiene un departamento de analíticos dedicado a mejorar la probabilidad de victoria de sus equipos en el corto y largo plazo. Al parecer ahora la batalla es por ver qué equipo puede utilizar de mejor manera la información disponible para ganar un partido.

Dicho todo esto, Devan Fink de Fangraphs hizo un estudio analizando la correlación existente entre la rotación y velocidad de la bola rápida de un lanzador con la efectividad de bateo (wOBA) y los resultados fueron muy evidentes:

Básicamente, entre mayor velocidad y rotación de lanzamientos, peor es la efectividad del bateador. Para verlo más claro, hizo una relación entre la velocidad y rotación de un lanzamiento al cual llamó “Bauer units” en honor a Trevor Bauer y lo graficó contra un parámetro llamado “Run Value” que básicamente significa que tanto ese lanzamiento se transforma en una carrera para un bateador. El resultado se ve así:

Un valor negativo en “Run Value” significa que el bateador prácticamente es un “out” difrazado de jugador.

Teniendo en cuenta cuánto batallan los bateadores para conectar lanzamientos con alta relación entre velocidad y rotación, no me sorprendería  ver un aumento notable en la ofensiva de toda la liga si la MLB comienza a tomar medidas enérgicas contra las sustancias que le dan a los lanzadores la ventaja de la tasa de rotación.

¿Y ahora que va a pasar?

Recientemente hubo una encuesta preguntando al público en general acerca de lo que los haría ver y consumir más el producto del béisbol y la respuesta fue que los fanáticos por lo general quieren más acción, más home runs, mas bola en movimiento y al ver los numeritos, los ejecutivos se dieron cuenta que esta temporada hay un bajón histórico precisamente en el bateo. Es decir ahorita las estrellas son los lanzadores, hay más ponches que nunca, y cuentas de twitter como el Pitching Ninja se han popularizado en los últimos años. La pelota parece un “whiffle ball” para los bateadores ¿Cómo se supone que vas a batear eso?

¿Que hizo la MLB? Después de revisar los datos anteriores y múltiple evidencia de que los lanzadores están usando sustancias para mejorar sus lanzamientos, la semana pasada emitieron un comunicado a todos los equipo prohibiendo el uso de cualquier sustancia para mejorar la efectividad de lanzamientos, incluyendo brea y bronceador común, los cuales antes eran permitidos de cierta manera para mejorar el agarre.

Desde que se emitió el comunicado, las tasas de rotación de la bola rápida de Trevor Bauer, Gerrit Cole, Corbin Burnes  y Tyler Glasnow, que están entre los mejores lanzadores de esta temporada en cuanto a ponches y porcentaje de carreras limpias, bajaron considerablemente.

Tyler Glasnow se lastimó el codo en su ultimo partido y básicamente culpó a esta nueva regla por su lesión, diciendo que es irresponsable de parte la liga cambiar una regla a media temporada sin darle oportunidad a los lanzadores a adaptarse a lanzar sin nada que los ayude a tener un buen agarre de la bola.

Me parece prudente la queja de Glasnow, no tanto la parte de decir que esto haya causado su lesión, sino porque si pienso que el hecho de forzar a los lanzadores a ajustar a media temporada puede traer más problemas para controlar sus lanzamientos.  El arte del pitcheo es uno de ajustes graduales e imponer una regla a media temporada me parece fuera de lugar.

Usted que piensa, ¿es esto legal?…

Es solo una mezcla de sudor y resina de una bolsa que está disponible para todos los lanzadores en la lomita. Será muy difícil de juzgar para un ampáyer cuando aplicar la regla y cuándo no.

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