Sabor a gloria

Aquí estoy de nuevo. Igual que el año pasado, esperando el sexto juego de la serie de campeonato de mis Bravos contra los Dodgers. Igual que el año pasado, a un juego de la serie mundial. Nunca he sido un hombre de cábalas, pero este año decidí hacer algo diferente. No me he rasurado en toda la postemporada aunque me salga la barba más horrible que habrán visto, si es que a esos pelos se les puede llamar barba. He visto los juegos en Televisa, cuando los pasan; creo que ver a Segarra, Burak y el incansable Toño de Valdés comentando los partidos les ha dado buena suerte a Atlanta. Traigo puesta la gorra con la A en la frente y el jersey de Ronald Acuña y un collar de perlas que le pedí a mi mamá, como Joc Anderson.

Tengo un buen presentimiento. Unas horas antes del inicio del partido los Dodgers ponen a Walker Buheler como abridor, porque Scherzer tiene el brazo muerto. Los Bravos le ven bien la bola a Buheler, desde el año pasado y en el tercer juego lo cepillaron con 4 carreras. Ian Anderson abre por Atlanta, y en general ha sido bueno en playoffs, aunque este año lo he visto más tambaleante.

¡Playball! – Primera Entrada – Estoy algo nervioso, pero Anderson despacha a los Dodgers rápidamente, ponchando a Turner para cerrar la parte alta de la primera entrada. Turner con los Nacionales nos tenía de clientes, pero esta serie de campeonato trajo un periódico en lugar de un bat a la caja de bateo. Está perdido.

En la parte baja de la primera Eddie Rosario abre la entrada con un sencillo y Freddie batea para doble play directo a la formación especial. Parece que nos iremos en blanco pero Albies y mi man-crush Austin Riley traen la primera carrera a la registradora. ¡Otra vez empezamos ganando!

Segunda Entrada –  Ian Anderson luce dominante y despacha a los Dodgers rápidamente, y de nuestro lado también nos vamos rápido. La parte baja de nuestra alineación no nos ha dado nada esta serie.

Tercera Entrada – AJ Pollock abre la entrada con un doblete. Es uno de esos bateadores que odias si está en otro equipo y amas si esta en el tuyo. Siempre da batalla y al final saca una rolita difícil o un doble entre los jardines. Después de dominar a Beaty (quien sabe por qué lo metió Roberts) y a Buheler, Mookie Betts saca una rola a tercera para terminar la entrada. Betts no ha tenido la mejor serie y espero que siga así. Austin Riley bajita la mano esta jugando una defensa espectacular en tercera.

En la baja de la tercera los Bravos dejan a dos corredores en los senderos, con Duvall ponchándose miserablemente. Ya empezamos con esto de desperdiciar oportunidades y yo estoy decidiendo si voy y me hago algo de cenar o no mientras me chuto un comercial de la liga MX.

Cuarta Entrada – Después de dominar a Seager, Anderson camina a Turner mientras yo le grito al ampayita porque no nos da las esquinas. La Lola que estaba muy tranquila en la cama, se para y me ve con cara asustada. Will Smith batea un sencillo entre primera y segunda (maldita formación especial) y viene Chris Taylor a destrozar mi felicidad, sin embargo Ian Anderson le receta un rebosante plato de sopa de pichón. Ya solo falta el estúpido de Bellinger. Parecía dominado con dos strikes y perdido en el plato, pero saca un batazo pedorro entre segunda y tercera que trae el empate (aaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhh esa formación especial otra vez!). Odio a Bellinger. Afortunadamente Pollock saca una elevado al cuadro y se acaba la historia. Parecía una entrada de esas que siempre nos amargan el día, pero parece que Anderson viene bien.

El cierre de la cuarta para nosotros empieza con 2 outs rápidos y yo ya estoy listo para ir a hacerme unas quesadillas, sin embargo d’Arnaud saca una base por bolas. Snitker mete a Adrianza y yo agarro el celular enojado y empiezo a quejarme amargamente con mis compas el Javi y el Pepillo. Adrianza ha bateado pura basura y Anderson va bien, ¡que chingados está haciendo Snitker! … Pero Adrianza me calla la boca y saca un doble hasta el fondo del parque, que de no ser porque está corriendo nuestro receptor habría traído la de la ventaja. Ahora viene Eddie, nuestro salvador. ¡Que tremenda pieza de bateo! Buheler se fue arriba en la cuenta y Eddie empezó a batear de foul una y otra vez hasta que lo desesperó y prendió una recta para volarse la barda. Y de paso hace el movimiento de Pedro Cerrano caminando como si tuviera unos testículos de King Kong alrededor de las bases.

Quinta Entrada – AJ Minter y Graterol hacen su chamba rápidamente. Minter fue enviado a las menores a media temporada y ahorita él y Matzek son casi los únicos a los que les tengo confianza ciega en el bullpen.

Sexta Entrada – Se mantiene Minter en la lomita y no le hacen ni cosquillas. Graterol despacha a Camargo lo cual no es noticia y Roberts se trae al zurdo Alex Vesia y su bigote de estrella porno para enfrentar a los zurdos Rosario y Freeman. Esta es una de esas veces que el librito puede decir lo que quieran, pero yo la verdad prefiero enfrentarlo a él que a Graterol y sus 103 millas por hora. Vesia camina a los siguientes 3 Bravos y le dan gas. Treinen poncha a Riley con un lanzamiento claramente afuera y otra vez dejamos la casa llena. No sé por qué siento que 4 carreras no van a ser suficientes para ganar este juego.

La fatídica Séptima Entrada – Entra a lanzar Luke Jackson y no sé que sentir. Después de arruinar el tercer juego, no ha lanzado y la verdad estoy caminando de un lado a otro nervioso. La Lola me ve y no sabe que pedo, me sigue y se para. Chris Taylor casi la saca del parque con un doble y Bellinger recibe base por bola y yo estoy que echo humo por la nariz, rezando para que Pollock saque una rola para doble play y sacar ya a Luke del montículo. Pollock trae una carrera a home con un doble que da en la línea y yo empiezo a repasar en mi mente todas las veces que le paso algo malo a Atlanta. El infame “infield fly” contra los Cardenales, las 11 carreras en la primera entrada del quinto juego, el pisa y corre mal hecho de Ozuna. Los fantasmas aparecen y espero lo peor.  Entra Matzek a lanzar y lo recibe el gordo Pujols. Matzek lo poncha con slider precioso y yo respiro profundamente. Viene a batear Steven Souza, afortunadamente. La verdad no le tengo mucho miedo, a lo mucho un fly o una rola y se acercan a una es lo que se me viene de inmediato a la cabeza, pero Matzek tiene otras ideas y lo poncha en 4 lanzamientos. Sigo callado sin querer moverme porque ahora viene Betts. Y en una secuencia mágica que exorciza de un tajo todos los demonios de los Bravos, Matzek poncha a Mookie en 3 lanzamientos y yo grito como desquiciado. La Lola de plano mejor se va a otro cuarto. Como dijo de Eleine Benes, ¡estoy sin palabras!

Ni cuenta me di de lo que hizo Atlanta en el cierre de la séptima, porque estaba viendo tweets y comentarios acerca de los testículos de Tyler Matzek y la mejor entrada lanzada en la historia de los Bravos. Solo de reojo vi que Jesse Chavez estaba calentando y se me hizo una estupidez. Aunque le toque batear a Matzek con casa llena, no lo saco ni a madrazos. Snitker ya tenía a Soler en el círculo de espera, y como nunca esperaba decirlo, afortunadamente d’Arnaud fue el tercer out.

Octava Entrada – Matzek hace crecer aún más su leyenda y termina la entrada en 6 lanzamientos. Si tienen tiempo les recomiendo leer un poco de su historia, desde que venció los infames “yips” hasta el año pasado cuando Snitker no recordaba su nombre, sino que solo pidió que le trayeran “al lanzador que ponchaba a todo mundo”. De verdad que prefiero que Matzek termine la novena entrada que sufrir un ataque cardiaco con Will Smith como toda la temporada.

En la parte baja de la entrada Snitker reemplaza a Matzek con Soler que da un doble para callarme la boca de nuevo, sin embargo no lo alcanzan a traer a home y ahora Will Smith tendrá que cerrar un juego con 2 carreras de ventaja y yo no puedo con mi alma.

Novena Entrada – ¡No lo puedo creer, estamos tan cerca! … Comienza la cuenta regresiva y yo estoy parado en la cama como niño chiquito. Will Smith pone a Chris Taylor con 2 bolas sin strike y yo comienzo secretamente a lamentarme de que lo va a caminar, pero increíblemente regresa en la cuenta y lo poncha. ¡Faltan 2 outs!, Está sucediendo….cierro los ojos. Viene el estúpido de Bellinger, pero Smith se ve confiado en la loma, sorprendiéndome. Will Smith le receta un chocolate también y yo estoy volteando al cielo implorando un out más. Parece el destino que viniera Pollock a batear y en el primer lanzamiento saca una rola fuerte directo a Swanson y yo veo todo en cámara lenta…Ooooohhhhh, Saca la bola limpiamente del guante y la bola flota hacia primera donde Freeman la espera con su guante arriba…..¡¡Está fuera!!…¡¡Ganamos!!….No lo puedo creer, Wuuuuuuhuuuuuuuuuu, ¿que hago, a quien le mando mensaje?….¡Ganaron los Bravos! ¡Por fin!….

Tenía años que no me emocionaba así por un deporte, los Bravos no llegaban a la serie Mundial desde 1999, los Bills ni se diga, los Pacers, mejor ni hablo porque desde la desgracia en Detroit están como maldecidos. Los Rayados y Djokovic me han dado algunas alegrías eso sí, pero los Bravos en verdad es algo más especial.

En la película de “El Desafío”, Sonny le pregunta a C si era fanático de los Yankees y por qué está tan molesto y él le contesta que porque “Bill Mazeroski hizo llorar a Mickey Mantle”. Un segundo después destruye su gusto por los deportes…”¿Crees que a Mantle le importa si tu padre paga la renta o no?, A él no le importas, a nadie le importa”. Tal vez soy un iluso pero aunque sé que los jugadores simplemente hacen su trabajo y ganen a pierdan se van a su casa con millones de dólares, ver llorar de alegría a Freddie Freeman después hacer el último out me hace creer como niño chiquito que a ellos si les importa.

Esta victoria se siente como si hubieran ganado la Serie Mundial. Es como cuando en una película, el protagonista héroe primero le gana al guardaespaldas experto en artes marciales y ya después cuando atrapa al jefe debilucho es anticlimático. Se siente como cuando los Toros de Michael Jordan por fin le ganaron a los Bad Boys o como cuando los gringos le ganaron a los rusos en el hockey en 1984, en una semifinal.

Para llegar a la gloria tienes que vencer al más fuerte, y esta temporada los Dodgers eran los más fuertes. Ya no importa lo que pase contra los Astros, pero obviamente quiero que ganen los Bravos. ¡Faltan 4 victorias más para ganar la Serie Mundial!

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