Zihuatanejo

“Te desvelas viendo los juegos que se van a 14 entradas, monitoreas cada uno de los agentes libres que contratan, sigues el draft y las sucursales de las menores, compras las gorras y los jerseys, contratas MLB.TV porque aunque no vas a ver todos los partidos, quieres tener la posibilidad de verlos cuando quieras y donde quieras. Y siempre crees que hay una luz al final del túnel, muy tenue que casi no se ve, pero sabes que está ahí y sabes que cuando llegues vas a llorar de la emoción. Desde luego, siempre puede pasar que nunca llegues a esa luz, que toda esa energía invertida se traduzca a nada, ninguna satisfacción, ningún campeonato…nada.”

Esto lo escribí hace 2 años, después de que los Bravos perdieron contra los Cardenales en un desastroso quinto partido. Hoy miro hacia atrás y reflexiono sobre eso…..Y  me quedo viendo la pantalla de la computadora…No sé qué escribir, me tiemblan las manos y tengo los ojos llorosos. Volteo y me miro en el espejo y me doy cuenta que me veo justo como Andy Dufresne, sentado en el techo de la cárcel de Shawshank con una sonrisa estúpida en la cara, después de sacarle unas cervezas a Byron Hadley, viendo a Red y los demás disfrutarlas.

El fin de semana fui a ver el quinto juego de la Serie Mundial y le platicaba a mi hermano que ni siquiera me acordaba donde vi ese campeonato de 1995, pero definitivamente me acordaba donde vi las derrotas contra Minnesota en el 90 y Toronto en el 91 (en casa del vecino Manuel que en los eventos deportivos como peleas de box, super tazones y series mundiales sacaba su tele y toda la cuadra se juntaba en su patio a verlos) y las derrotas contra los Yankees en el 95 y 99 las vi en casa de mi primo Alex, en su sala.

Creo que para hacerte fanático de un equipo, de esos que lloran, gritan a la pantalla y brincan con las pequeñas victorias, debes sufrir algunas derrotas que te marquen, que te hagan resiliente. No sé si fue mala suerte o simplemente me gustaban los equipos perdedores, pero mi primer recuerdo deportivo es irle a los Bills de Buffalo a los 9 años y justo cuando Scott Norwood iba a patear el gol de campo de la victoria, me fui debajo de la cama porque no quería ver y por supuesto lo falló. Luego no sé qué me enamoró de los Bravos; yo creo que fue el cántico en las gradas, de pequeño esas son el tipo de cosas que ves y te hacen irle a un equipo… se quedaron conmigo. Y al final los Pacers, eternos segundones atrás de Jordan y los Bulls, incluso perdiendo contra los Knicks con una famosa jugada de 4 puntos de Larry Johnson y años después cuando eran favoritos, Ron Artest se subió a madrear a un aficionado en las gradas acabando con las ilusiones del equipo y sus aficionados. Todo este bagaje se queda en tu memoria y al menos en el caso de los Bravos, me marcó en los siguientes años.

Los aficionados de los Bravos hasta el día de hoy teníamos ese gen perdedor. Todo el tiempo esperando lo peor…Frases como “No quiero ni ver a Will Smith en la novena”, “Odio a Snitker”, “Ya mejor que se acabe ya la temporada”, “Wey, como perdieron este juego”, “Ahhhhh ¿por que lo sacó?????” eran casi el pan de cada día durante la primera mitad de esta temporada , ¿y como no decirlas?; los Bravos tenían record perdedor,  Mike Soroka se perdió la temporada, Huascar Ynoa le dio un madrazo a una pared y se rompió la mano, d’Arnaud se perdió tres meses lastimado del dedo, a Minter lo mandaron a ligas menores por maleta, Ozuna resultó ser golpeador de mujeres  y para terminar, nuestra máxima estrella Ronald Acuña se rompió el ligamento justo antes del juego de las estrellas. Estabamos destinados a fracasar, con menos de un 5% de probabilidades de pasar a playoffs. Pero el gerente general Alex Anthropolous tenía otra idea y se convirtió en Billy Beane en MoneyBall; trajo a Duvall, Rosario, Soler y Pederson con su collar de perlas a cambio del Panda y algunos otros jugadores que la verdad no servían para nada y la temporada empezó a cambiar.

De repente barrieron a los Padres, Marlines, Nacionales, Orioles y estaban en primer lugar. Después ganaron la división barriendo a los Phillies. Luego en la serie divisional le ganaron a Milwaukee que tenía a los mejores lanzadores de la Nacional y exorcizaron a los demonios de los Dodgers en la serie de campeonato, lo cual para mí fue como cuando Rocky le ganó a Drago. Si Rocky pudo ganar, ¿por qué nosotros no?

En la Serie Mundial todo podía pasar. 2 juegos a 0, 3 juegos a 1….4-0 en el quinto juego y ¡oh no! los demonios regresan a la cabeza de los fanáticos, perdimos el juego 9-5…3 juegos a 2… Y hoy, igual que en el 95 con un zurdo en la lomita buscando cerrar la serie, en ese entonces Glavine, hoy Max Fried… Le pisan el tobillo en la primera entrada…¡De nuevo ya valió!… pero como Van Damme después de que Chong Li le echara polvo en los ojos, Fried sale de la primera entrada ileso…Soler la saca del estadio y Swanson y su hermosa cabellera lo sigue… 5-0… Freddie, un doble para irnos 6-0, luego jonron en la séptima que yo veía como una carrera para asegurar (Créanme, en el mundo de los Bravos una jonrón para irse arriba 7-0 es para asegurar).

Matzek y sus gónadas gigantes destroza a los Astros en la séptima y octava… Tres outs mas… Me pongo el collar de perlas. Hay que agarrarse de donde sea para traer suerte.

Empieza la novena para los Astros y le marco a mi amigo Pepe, igual de fanático de los Bravos que yo… Brantley da de hit… No importa, no nos vamos a preocupar; no esta vez… Elevado de Correa; dos outs más… Viene Yordan Alvarez que ha sido el equivalente a un costal de papas toda la serie mundial y saca un elevado a Rosario… ¡Un out más!

Yo: ¿Te parece que Gurriel se ve como el último out de la serie mundial?

Pepe: ¡A huevo!

Rola directo a Dansby Swanson en el short, tiro fácil a Frederick …

HYEAAAAAAAA… WOOOOOOOOOOHOOOOO… ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NO MAA#$%#&/%$@”#%#%”!!!!!!!!!!!!!!

Le marco a Javi, mi otro compa Bravo a morir y parecemos Beavis y Butthead….Ha ha haha.. Si!…Ha ha ha!…Te lo dije!…Ha ha ha!!..A huevo!!, No lo puedo creer we!….Siiiiii!!!!

Este juego fue como matar a Mike Myers, Jason Voorhees y Freddie Krueger la misma noche. Todas las historias de terror se terminaron, y es hora de ver el champagne volar por todos lados. Soler es el merecido MVP. Estoy viendo a Ronald y Ozzie abrazados riendo como locos, a Snitker con lágrimas en los ojos, a Freddie Freeman cargando al pequeño Charlie y Matzek tirado en el pasto sin saber qué hacer. Si no te inundan la emociones viendo a alguien como Freddie Freeman celebrar, a un equipo que sientes que lo conoces, cuando sufriste las derrotas que sufriste en los últimos 26 años, ¿para qué ves el béisbol? (Traducción: el teclado tiene un poco de lágrimas por ahí).

Zihuatanejo… Andy, Red, llegamos a acompañarlos al paraíso.

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