“There is not proof of anything. Except that this guy is a sensational athlete”
JERRY MAGUIRE
Está por iniciar la temporada de la NFL y dentro de las muchas novedades, lo que más me llamó la atención es el regreso de Deshaun Watson a los emparrillados como el jugador mejor pagado de la historia, justo después de sus múltiples demandas por acoso sexual que derivaron en una ridícula suspensión de 11 juegos.
La razón por la que me llama la atención es porque me dejó pensando en la ejemplar manera en que manejó el problema públicamente y que puede ser una pauta para los atletas en un futuro. La respuesta es simple: No hagas nada y no digas nada.
La semana pasada terminé de leer el excelente libro de Jon Ronson “So you have been publicly shamed” que explora la psicología de la sociedad moderna en los linchamientos sociales. En las épocas de Nathaniel Hawthorne y La Letra Escarlata, los castigos más ejemplares se basaban en avergonzar públicamente a los criminales ya sea con latigazos en la plaza del pueblo o con una letra Roja en la ropa que los dejaba marcados de por vida. Muchos de ellos declaraban que preferían morir a ese tipo de castigos, por lo que poco a poco fueron desapareciendo de la ley por ser demasiado crueles.
Sin embargo, con el nacimiento del internet y las redes sociales, renacieron estos castigos y el medio principal para hacer acusaciones y avergonzar a alguien en la actualidad es Twitter. Los deportistas y artistas como figuras públicas están todo el tiempo expuestos a acusaciones que pueden terminar afectando su trabajo, sus contratos y sus vidas y los brazos del monstruo se extienden hasta afectar a cualquier persona que se atreva a declarar algo con lo que alguien con una cantidad decente de seguidores no esté de acuerdo o malinterprete y la bola de nieve puede terminar en despidos, enfermedades y suicidios.
En el caso de Deshaun Watson no intento para nada defender lo que hizo, pues si creo que fue vil y descarado, pero independientemente de mi opinión, la pregunta que le haría a mis cinco lectores es: Si fueran contratados como encargados de relaciones públicas de este jugador, ¿Cuál sería su recomendación?…Tal vez mostrarse arrepentido en entrevistas, o dar una declaración pública con su versión de lo que pasó, defenderse en Twitter de todos sus detractores, o no declarar nada y dejar que la horda enardecida simplemente olvide con el tiempo.
Es un caso hipotético interesante que nos habla un poco del comportamiento de la sociedad virtual dependiendo de la respuesta de del afectado. En este caso, Watson prácticamente no ha declarado nada fuera de una escueta defensa pública en una entrevista, y aunque fue castigado por la liga, al final el ruido en las redes ha disminuido considerablemente y pienso que si empieza a dar resultados en el campo, la gente olvidará más fácil lo que hizo.
Otra posibilidad es que su crimen no fue tan grave como se creía inicialmente. Los casos de infidelidades y acoso (véase Robert Kraft, Kobe Bryant, etc) son generalmente mucho menos castigados que los que involucran violencia física (Trevor Bauer sigue sin jugar en la MLB y Ray Rice fue prácticamente jubilado de la NFL) aunque por ejemplo Adrian Peterson que al parecer golpeaba a sus hijos regresó eventualmente a jugar.
Entonces pienso que un ingrediente muy importante en el regreso del jugador a jugar es el manejo público de la situación. El mismo libro habla de empresas que se encargan de desparecerte de internet, bajando de prioridad tu nombre o lo que hiciste en el orden de aparición de Google, y entrevista a estrellas del cine adulto para entender cómo manejar la vergüenza pública.
Termino el tema con una reflexión: ¿Ustedes dejarían de ver algún deporte o atleta; dejarían de leer a algún autor, de escuchar algún cantante o de ver a alguna película si se enteraran que el atleta o artista hizo algo con lo que ustedes no estén de acuerdo? Yo en lo personal no lo haría, pues mi admiración y lo que disfruto de ellos es su arte o su juego y no su vida personal.
Para finalizar, aquí mis pronósticos de la temporada de la NFL:
CONFERENCIA AMERICANA
División Este: Bills de Bufalo (sin derramar una gota de sudor).
División Norte: Bengals (Chase como candidato a jugador ofensivo del año)
División Sur: Colts (el “last hurrah” de Matt Ryan)
División Oeste: Kansas (serán mejores sin Tyreek Hill)
Comodines: Raiders, Ravens, Chargers (peleando con Titanes y Denver).
CONFERENCIA NACIONAL
División Este: Dallas (No le creo nada a Jalen Hurts)
División Norte: Minnesota (Los packers sin receptores bajarán de nivel)
División Sur: Tampa (Brady sin envejecer, aunque en su ultima aparición pública parecía zombie)
División Oeste: Rams (Lance, Lock y Kyler no me inspiran confianza en destronar a los campeones)
Comodines: Packers, Philly y 49ers (peleando con los Saints)