Iniciaré escribiendo una reflexión de mi comediante favorito, Jerry Seinfeld. Él dijo en uno de sus actos: “Hay muchas cosas que prueban que el ser humano no es listo. Una de mis favoritas es la invención del casco. Aparentemente nos dimos cuenta que estábamos involucrados en actividades donde nos golpeamos la cabeza y en lugar de evitar esas actividades, inventamos un artefacto que nos dejara seguir partiéndonos la cabeza”.
Una de esas actividades es el futbol americano, uno de los deportes más brutales en la actualidad. Ya todos conocemos el historial de este deporte con las conmociones cerebrales. Sin ir muy lejos, esta temporada ya vimos imágenes aterradoras de Russell Wilson y Tua Tagovailoa tambaleándose como Bradley Cooper en Limitless cuando se le termina el efecto del NZT después de sufrir algún golpe en la cabeza.
A estas alturas, si eres fanático del deporte y más del futbol americano, muy probablemente ya leíste que el defensivo profundo Damar Hamlin de los Bills de Buffalo tuvo un paro cardiaco durante el partido del pasado lunes contra los Bengalíes de Cincinnati. Lo primero que se me vino a la mente fue que había tenido una conmoción pero el golpe no parecía haber sido no tan grave (en mis casi 30 años viendo este deporte he visto golpes muchísimo peores). Luego vi la repetición y las caras de los jugadores de los Bills y poco a poco me di cuenta que esto era algo diferente.
No sé qué fue lo que causó el paro cardiaco a Hamlin. No quiero aburrirlos con términos médicos ni pretendo haberlos entendido después de una leída. Sin embargo, una de las cosas que más me gusta hacer es aprender y algunas veces me comporto como si tuviera la monomanía de Egaeus del cuento de Berenice de Edgar Allan Poe y me he meto en el hoyo del conejo de Alicia leyendo artículos, escuchando podcasts y viendo videos de cualquier tema que me despierte un mínimo interés.
En esta ocasión llamó mi atención el tema de muertes súbitas de deportistas, no solo por cuestiones cardiacas, sino por accidentes o situaciones propias del deporte que practican. Cualquier deporte implica un riesgo, algunos más que otros obviamente. La primera vez que vi morir a alguien en la televisión vivo mientras pasaba fue la del luchador Oro que después de un golpe mal tomado no se levantó más. Despues vi las muertes de Ayrton Senna y Dale Ernhardt en el automovilismo en accidentes aparatosos. Afortunadamente no recuerdo haber visto ninguna más en vivo.
Al estar leyendo sobre los deportes más riesgosos, lo primero que me sorprendió es que la mayor cantidad de muertes se presentan en corredores, ciclistas y nadadores, cosa que nunca hubiera pensado. Deportes como el futbol americano, basquetbol, rugby y hockey exponen a los atletas a lesiones graves (cada año he visto piernas rotas y fracturas expuestas) pero rara vez llegan la muerte.
Entonces leí un poco más y vi que los corredores, ciclistas y nadadores mueren en su mayoría por deformaciones cardiacas y llegué a un artículo de uno de mis autores favoritos, David Epstein. Ahí vi que una parte importante de la población sufre de cardiomiopatía hipertrófica, un defecto genético que engrosa las paredes del ventrículo izquierdo del corazón. Los atletas (incluso los atletas amateurs o simplemente gente que se ejercita con regularidad) tienden a tener un corazón de un tamaño hasta 1.3-1.5 veces más grande que una persona sedentaria y según entendí esto a veces disfraza algún defecto genético. Por este motivo, alguien que se ejercita con regularidad tiene más riesgo de sufrir un paro cardiaco súbito por el simple hecho de que rara vez se presenta algún síntoma antes de que suceda y que en una prueba simple como un electrocardiograma es más difícil detectar este defecto genético, porque se confunde con un corazón más grande por efecto del ejercicio.
Recordé que Antonio De Nigris había muerto de algo del corazón, y al meterme a leer vi que precisamente tenía ese defecto genético. Lo peor en ese caso es que ya lo tenía detectado y aun así seguía jugando. ¿Por qué los deportistas son tan tercos, poniendo riesgo hasta su vida con tal de seguir? Tal vez sea porque vieron a Rocky con su voluntad de hierro hacer que Apollo Creed bajara los hombros decepcionado al verlo levantarse una y otra vez. Todo el tiempo veo boxeadores con el ojo cerrado saliendo un round más. Podría ser por necesidad, conozco ex-jugadores de futbol americano de la universidad que me platicaron tiempo después que tomaban pastillas para el dolor para seguir jugando y no perder sus becas. O solo para dejar un legado, como Curt Schilling que salió a lanzar con el tobillo sangrando para convertirse en una leyenda de los Medias Rojas de Boston.
Mi hermano el año pasado se rompió el ligamento cruzado y solo se amarró el tenis más fuerte e intentó seguir jugando e incluso yo en mi nivel de oficinista a veces me he torcido el pie o me he caído aparatosamente y decido seguir. No sé qué nos implantaron en el cerebro… Simplemente atletas (o intentos de atletas) siendo atletas.
Afortunadamente al día hoy Damar Hamlin ya despertó e incluso hizo una videollamada en la que platicó con su equipo. Al parecer pronto volverá a su vida normal. Por mi lado solo me queda refelxionar en cosas valiosas que podríamos hacer muchos de nosotros:
-Conoce el historial médico de tu familia en padecimientos del corazón. Muchos eventos cardiacos son prevenibles simplemente conociendo esto.
-Aprende a dar Reanimación Cardiopulmonar y como se usa un desfibrilador. Yo no lo he hecho pero aparentemente el curso es gratis y simple.
– Un marcapasos te salva la vida en muchas enfermedades del corazón y puedes vivir una vida normal y activa si tienes uno implantado.
Gracias por leerme y que tengan un gran año.