Había dos cosas que me gustaban de los domingos cuando era niño y empezaban a gustarme los deportes. La primera era esperar el programa de Acción en Televisa, donde resumían todo lo que había pasado en el mundo del deporte en la semana, principalmente de futbol, dejando unos 5 o 10 minutos al resto d ellos deportes. La sección que mas disfrutaba era “Gol, error y figura” y desde ese entonces me gustaba ese tipo de formas de dar las noticias, resaltando lo mejor y lo peor que había pasado en los deportes. La segunda cosa que mas me gustaba sucedía por la mañana. Cuando me despertaba como a las 9 de la mañana, ya estaba mi papá recostado en el sillón del cuarto de televisión leyendo el periódico “El mañana” de Reynosa. Siempre leía dos secciones primero, la de deportes y la de espectáculos, porque eran las que ya sabía que yo iba a agarrar tan pronto me levantara. Y así pasaba un rato por las mañana, sentado en el piso leyendo de deportes, de películas y de vez en cuando la columna de “De política y cosas peores” de Armando Fuentes Aguirre alias Catón.
Hoy, en este mundo en el que cada vez se lee menos y en el que una noticia pasa de moda al día siguiente, lo que quiero es regresar a esa época de mi niñez y dar a mis amigos, a los niños y a los vecinos algo que leer y de repente sonreír mientras se toma un café el domingo por la tarde para cerrar la semana o el lunes por la mañana antes de iniciarla. En este nuevo proyecto quiero escribir acerca de lo que pasó en la semana en el mundo del deporte así como una recomendación o dos acerca de una película nueva que vi o alguna que volví a ver y que pienso que les puede gustar.
Así que sin más y como dijo Enrique Burak, “Llamen a los vecinos y despierten a los niños” que aquí viene lo mejor y lo peor de la semana:
Lo mejor de la semana: Los robots se roban el inicio de la temporada de béisbol.
El comienzo de una temporada es lo mejor, 162 partidos por delante y ningún equipo esta en último lugar todavía, todos están invictos y los peloteros se encuentran en la mejor forma física de su vida. La esperanza está a flor de piel después de un largo invierno y de un Múndial de Beisbol que fue un éxito rotundo. En Los Angeles, el actor Will Ferrell manejaba hacia el estadio de los Dodgers con el trofeo de campeones del equipo que comienza su búsqueda del tricampeonato. En Nueva York, los Mets apalearon al Cy Young reinante Paul Skenes, probando que en este deporte todo puede pasar y hasta . En San Diego, el cerrador Mason Miller entró a lanzar en la novena entrada con música de Korn en el fondo. En Atlanta, mis Bravos comienzan el año con bríos renovados y buscando regresar a ser una de las mejores ofensivas de la liga, aunque con muchísimas preguntas en la rotación abridora con Strider, Schwellembach y Waldrep lesionados y al igual que el año pasado, dejando las esperanzas en lanzadores muy novatos o en trotamundos que te dan una de cal por una de arena. Sin embargo, esta nueva temporada trae algo nuevo, muy ad hoc a la época en que vivimos dominada cada vez más por la inteligencia artificial. El cambio más notorio que veremos los fanáticos es que ahora los bateadores o lanzadores pueden retar la decisión de los ampayérs en cuanto a si un lanzamiento fue bola o strike (un sistema de inteligencia robótica altamente sofisticado ahora puede decidirlo con exactitud milimétrica) y ya en un partido de sábado sucedió una de las secuencias más divertidas cuando el ampáyer CJ Bucknor estaba visiblemente molesto después de que Eugenio Suarez retó sus decisiones dos veces y en las dos había estado equivocado, causando que el graderío estallara en júbilo y posiblemente le llovieron varias mentadas de madre. En lo personal me ha gustado el nuevo sistema porque es rápido y hace más justo el resultado. Como dijo Charlie Brown cuando le preguntaron si le gustaba el beisbol, “Mi problema es que el beisbol me gusta demasiado”.

Lo peor de la semana: Mexico vs Portugal
Todo empezó hace unas semanas cuando se confirmó que Cristiano Ronaldo no vendría con la selección portuguesa por una “lesión menor”, arruinando la gran reinaguración del estadio Azteca y de paso el agosto de los revendedores que seguramente se quedaron con muchos boletos en la bolsa. Aunado a eso, antes del encuentro se difundió la noticia de que un aficionado perdió la vida al caer desde el segundo piso del estadio, dando una nota que parecía de mal agüero. Y finalmente, el resultado del partido fue un soso y aburrido 0-0 que no me arrepiento de no haber visto un solo minuto. El futbol me vuelve a dejar un horrible sabor de boca a solo unos meses del inicio del Mundial de futbol y por más que quiero entusiasmarme, no logro engancharme.
El villano de la semana: Victor Wembanyama
¿Por qué es un villano? Muy al estilo de Marty Supreme, Wemby hizo su argumento para ser el Jugador más valioso de la NBA en una conferencia de prensa. Básicamente sus razones fueron que él es el mejor jugador defensivo de la liga y que la defensa es el 50% de la dinámica de un partido (cierto, por mucho), que vencieron a los campeones, el Thunder de Oklahoma 4 de 5 veces que los enfrentaron esta temporada (también cierto, y de paso les quitaron sus aires de grandeza) y que el impacto en la ofensiva no está solamente en las canastas anotadas (sí, pero Jokic y SGA también impactan el juego ofensivo de otras maneras además de con encestes). En el ambiente deportivo, la mayoría de los atletas dan declaraciones con humildad, siempre diciendo que lo importante es el resultado del equipo y que los trofeos personales no son lo más importante. Por esta razón, las declaraciones de Wemby son una bocanada de aire fresco y en lo personal me gustaría que más atletas fueran así, pero el problema que yo veo es que viene de un jugador que nunca ha ganado nada, un jugador en su segundo año que no ha ganado en playoffs, que ha tenido algunos problemas para mantenerse en la cancha y que juega menos de 30 minutos por partido. Como dijeron en “Los hombre blancos no saben saltar”, primero gana algo y luego hablas todo lo que quieras.
La película de la semana: “Beautiful Boy”
Esta película me la recomendó un compañero de trabajo la semana pasada cuando platicábamos de los premios Oscar y de si había sido injusto que Timothee Chalamet no haya ganado el premio al mejor actor (para mi fue mejor su interpretación de Marty Mouser en Marty Supreme que la de Michael B Jordan en Sinners, que creo que fue beneficiado por el hecho de interpretar dos personajes en la película). En “Beautiful Boy”, Chalamet interpreta a un joven drogadicto que por más que busca salir de su adicción no logra hacerlo y Steve Carrell interpreta a su padre que hace todo lo posible por ayudarlo hasta que se rinde. Como película de daría 4/5 estrellas pues me hizo reflexionar que muchas veces, aunque un padre haga las cosas bien, los hijos pueden terminar en un rumbo errado y también me dejó pensando en las cosas que tienen que pasar para que un padre se rinda y deje de luchar por sus hijos. Me sorprendió mucho el rango de emociones que es capaz de mostrar Steve Carrell, sobre todo siendo un actor encasillado en papeles de comedia y con esta película, la de La Gran Apuesta y en Foxcatcher nos muestra que es un gran actor.
Como un honroso segundo lugar, esta semana vi de nuevo Warrior, la cual considero una de las películas más infravaloradas de los últimos años. Increíble que una película de artes marciales mixtas le haya sacado las lagrimas a mi mejor compañera desde las gradas 4 o 5 veces y por que no decirlo, a mí también me volvió a hacer lagrimear un par de ocasiones.